El boom de las casas ecoamigables

el boom de las casas ecoamigables

En un mundo donde los millennials han impulsado una corriente “verde”, diferentes empresas optan cada día por implementar acciones de impacto social y ambiental. Generaciones anteriores a la “Y”, se han preocupado más por aspectos tangibles de la empresa, tales como la rentabilidad, los bienes o servicios sin valor agregado, y en general, un comportamiento vertical de la empresa. Con esto último mencionado, en estos tiempos las personas buscan laborar para empresas que promuevan un grato ambiente laboral y que también se incline a un comportamiento horizontal. A pesar de que los nacidos entre los años 1980 y 1996, no muestran mucho interés ni generan opiniones en otros temas importantes alrededor del mundo, como las noticias políticas y económicas, han logrado cambiar de chip a muchas empresas, agregándoles un esquema muy valorizado en estos tiempos, que es la responsabilidad social empresarial.

Cuando se habla de responsabilidad social empresarial, se hace referencia a cada una de las acciones que realiza la empresa a través de sus negocios, de manera ética y comprometida con su entorno. Las empresas tienen una relación estricta con el macro entorno. Si antes las empresas pensaban en generar más ventas, ahora las empresas buscan verse positivamente en la sociedad gracias a las acciones y programas que puedan realizar, tanto en la comunidad interna de la empresa, como en el exterior.

Por el lado de consumo masivo, empresas como Nestlé o Alicorp han logrado obtener reconocimientos en estos últimos años gracias a los programas corporativos, como brindar información nutricional a través de los medios, charlas informativas y activaciones. Además, muestran compromiso con campañas de reciclaje y reutilización de los productos que ofrecen, mostrándolos como atractivos de bienestar social.

Responsabilidad social en el sector inmobiliario

Si se habla de empresas del rubro inmobiliario, se puede afirmar que ésta es una de las áreas más innovadoras y ejemplares de desarrollo sostenible y responsabilidad social. Se tienen en cuenta diversos problemas medioambientes al momento de ofrecer una vivienda a un cliente, de esta forma, le resultaría como un valor fundamental admirable a su estilo de vida. Además, no solo se habla de la vivienda lista para ofrecerla, sino también del proceso que ha llevado de manera comprometida con el medioambiente.

Durante el proceso de construcción (o quizás renovación) de una casa o edificio, se producen diversos contaminantes, en su mayoría inevitables. Los gases que se emiten durante esta etapa, aceleran el efecto invernadero, lo que finalmente afecta negativamente al ecosistema. Por otro lado, se encuentra el consumo de energía durante las construcciones, que representa un gran porcentaje que en Europa puede llegar a 45%.

Todo esto sin mencionar los hábitos de los residentes en zonas urbanas. En Francia, la variación del consumo de agua entre este siglo y el siglo pasado, es de 7 litros a 150 litros diarios por persona. Al igual que el consumo de agua, todos los desechos en una ciudad pequeña pueden llegar a más de 30 millones de toneladas al año. Asimismo, se encuentra un problema de ubicación adecuada. En el Perú, actualmente existe un problema de expansión poblacional, por lo que algunas inmobiliarias cometen un error al realizar proyectos en zonas registradas con alta actividad industrial o minera, así como el caso de los Condominios Villa Club en Carabayllo, que ha traído consecuencias de salud por algunos clientes que residieron ahí por un tiempo.

Sin embargo, así como hay errores, también hay aciertos por parte de empresas inmobiliarias en el Perú y en el mundo. En algunos años, más empresas van a seguir por este camino y se va a generar una contribución mayor al medioambiente.

El caso de Europa

Durante los inicios del siglo XXI, Francia había venido contando con un registro de 200 muertes por año a causa de la contaminación del aire, los componentes de pinturas y monóxido de carbono. A raíz de este problema, Europa decidió promover nuevos estándares para la construcción de viviendas. Para ello, también se realizó un sondeo en Francia donde el 98% de los encuestados mostraron estar a favor del desarrollo de energías renovables, lo que ellos aún consideraban como “energías del futuro”.

casas ecoamigables

Anteriormente, cerca del año 1994, se empezaron a desarrollar los primeros barrios ecológicos en Europa, bajo la campaña Europea “Ciudades duraderas”. Alemania se basó en un modelo llamado “Ciudad-jardín”, creado en Gran Bretaña durante la revolución industrial. Así, comenzó con un proyecto que relaciona tanto las actividades sociales como integración entre miembros de una comunidad, como buenos hábitos de consumo (energía, reutilización del agua, recuperación del agua de la lluvia y ventilación). También en Gran Bretaña, se creó la localidad de Beddington Zero Energy Development (BedZED), una comunidad de “energía cero” que se inauguró en el 2002. Lo particular de este proyecto es que permite que el aire que se emite desde adentro, logre ceder su calor al aire fresco que esté entrando.

Igualmente sucedió con el caso de Barcelona, al renovar el barrio Poblenou, que ha logrado ampliar espacios para actividades como el ciclismo, creando un nuevo estilo de vida entre los habitantes.

El caso de Perú

Con mayor precisión en los últimos 10 años, Perú se ha sumado a esta nueva tendencia que es contribuir con el bienestar social y ambiental. Perú se está volviendo consciente de que este movimiento se trata de un cambio de comportamiento, es por eso que en el sector inmobiliario, han buscado desarrollar los mismos estándares ejemplares de Europa.

El camino de la construcción de una casa ecoamigable, arranca desde la iniciativa por tener un proceso de energía sostenible y control de agua, hasta los materiales que se utilizan para la construcción de estas viviendas. Sin embargo, todo proceso de calidad asegura precios razonables. Según Quentin Goulard, arquitecto especialista en construcción de casas ecológicas, afirma que las casas ecoamigables son rentables a largo plazo. Con esto quiere decir, que el proceso puede resultar elevado, sin embargo, el apego de los clientes a largo plazo puede resultar satisfactorio. “Si una casa `bio´ tiene un coste de construcción de alrededor de un 30% más elevado que el de una casa clásica, el de la casa `pasiva´ es todavía un 10% ó 15% más alto”, afirma.

Grandes inmobiliarias como Centenario y Los Portales, están poniendo a prueba proyectos ecológicos, que no solo radica en la construcción de “techos verdes”, sino también, en la distribución de energía, el control de agua a largo plazo, y el proceso de construcción. Grandes visionarios peruanos, ven estos proyectos como una oportunidad de desarrollo y crecimiento en el Perú a nivel de infraestructura. Los clientes cada vez se vuelven más exigentes en el mercado, buscando calidad que sume a su estilo de vida y contribuya a su salud.

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